Parto natural

parto naturalEn un siglo donde la tecnología está muy avanzada y las posibilidades de reducir el dolor del parto son significantes, así como escoger la forma de dar la luz no pocas son las madres que barajan las posibilidades. Sin embargo, la elección de métodos de dar la luz puede tener efectos secundarios en el bebé. Hoy día existen muchas famosas que escogen la cesárea para dar a luz, con la finalidad de conservarse mejor, pero ese método es erróneo en el caso de un embarazo que se manifiesta normalmente, no así para embarazos con problemas donde la vida de la madre está en peligro. Otro método, que es frecuente, es la anestesia epidural. Su efecto consiste en no sentir el dolor durante el parto, pero al igual que cualquier otro medicamento conlleva sus inconvenientes y efectos secundarios. Estos pueden ser: una bajada rápida de tensión que afecta al feto, ya que dejaría de llegar la sangre a la placenta; la pérdida de capacidad de pujar lo que aumenta la posibilidad de parto instrumental (fórceps, ventosa). Fuertes dolores de cabeza, picores e infecciones en la zona de la punición, dolores de espalda y piernas son los efectos secundarios de la anestesia. Ahora bien, para evitar los inconvenientes los médicos pueden tener cuidado en la administración del epidural. Antes de tomar cualquier decisión acerca de si quiere sentir dolor o no durante el parto informase previamente sobre todos los riesgos que pueden entrañar esos métodos.

Si el embarazo no presenta complicaciones lo recomendable es parir de forma natural. Ahora bien, si quiere o no sentir dolor durante el parto solo usted lo decidirá.

¿En qué consiste un parto natural?

Es un procedimiento médico constituido por tres etapas diferentes: la dilatación, la labor de parto y el alumbramiento. La dilatación radica en promover que el cuello del útero se dilate 10 centímetros. Es la primera fase, caracterizada por ser la más larga y difícil, que tiene como finalidad de facilitar el comienzo de la segunda fase, la labor de parto: es donde se presentan las contracciones más constantes acompañadas del momento de pujar para expulsar al bebé. La tercera fase es el alumbramiento y consiste en la expulsión de la placenta y las membranas que formaban la bolsa del líquido amniótico.

¿Por qué es recomendable un parto natural?

Porque la madre prepara tanto su cuerpo como el organismo del bebé para el acontecimiento. En primer lugar, cuando se produce un parto natural y normal el bebé está plenamente formado y preparado para salir. Para eso la madre envía hormonas que preparan el organismo  del bebé para el medio exterior. También está dotado de los anticuerpos que le protege de las bacterias presentes en el canal de parto. La lactancia materna es más fácil de establecer. La madre se puede recuperar más rápido después del parto y el niño estará perfectamente. En cambio, en aquellos casos donde se realiza una intervención programada, debido a la falta de preparación del organismo del bebé para el medio exterior y del cuerpo de la madre muchos serán los problemas de salud que se producirán. Una intervención programada es indicada para cuando el embarazo presenta complicaciones, con la finalidad de salvar la vida de la madre al menos.

Riesgos de un parto natural:

La prolongación del proceso de parto puede conllevar a deshidratación de la madre o sufrimiento fetal, así como infecciones en el canal del parto. Los desgarres son otro riesgo, estos dependen de la elasticidad y resistencia de la madre así como del tamaño del bebé. Para prevenir los desgarres habitualmente se recurre a la episiotomía que consiste en un corte en la entrada de la vagina que después del parto se sutura.

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